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Cultura para ciegos
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Mónica Madrid, actriz: “Todavía quedan muchos resquicios de machismo”

Cristian Díaz | Mónica Madrid es actriz de Jacaranda11, grupo de teatro integrado por mujeres ciegas o con discapacidad visual de la ONCE de Granada, y se ha incorporado recientemente a la compañía profesional ‘La Bohemia’ además de pertenecer también a Teatreves Teatro. Madrid, que interpreta el papel de La Poncia en ‘El____ La Bernarda‘, ha ganado, entre otros premios, el de mejor actriz en el XVI Certamen Nacional de Teatro Amateur de Altea (Alicante), a la mejor actriz de reparto por La Poncia en el XIII Muestra Nacional de Teatro Aficionado Villa de la Seca (Valladolid), en el XXI Festival de Nacional de Teatro Martín Arjona de Herrera (Sevilla) por ‘Helena de Troya‘.

Madrid compagina sus papeles en Jacaranda11 con compañías profesionales

Madrid compagina sus papeles en Jacaranda11 con compañías profesionales

Actriz profesional. Suena bien, ¿no?
Sí (risas). Me da un poco de pudor. Estoy como que no me lo creo.

Pudor. ¿Por qué?
Como llevo tantos años haciendo teatro, pero siempre dentro del movimiento teatral ONCE, todavía me supera el verme rodeada de compañeras que no tienen nada que ver con ONCE y me impresiona.

¿Hay diferencias entre trabajar con un grupo que pertenece a ONCE y con otro que no?
Sí, es diferente. Los tiempos, los ritmos, los ensayos, las compañeras…

¿Encuentra más dificultades ahora o también se encuentra a gusto?
No, las dos cosas que acabas de decir no son incompatibles. Me siento muy a gusto y tengo unas compañeras, por lo menos en este proyecto, estupendas. Y, ¿dificultades? Sí, alguna vez me encuentro con alguna dificultad y, sobre todo, con miedos personales porque yo, al menos, me tengo que enfrentar con espacios y contextos que ya no te los vas a encontrar, quizás, tan adaptados. Como el ritmo es diferente y el tempo es diferente, eres tú la que tiene que apretar para poder llegar al mismo ritmo, que el resto. Hay momentos que eso me supone un poco de vértigo y de miedo ante situaciones que me puedan perjudicar a la hora de actuar como obras al aire libre a plena luz del día. Necesito siempre unas gafas de sol para poder estar en la calle y hay personajes que no requieren llevar gafas de sol. Me planteo toda esa serie de cosas. También es cierto que trato de no ponerme la tirita antes de cortarme, sino que cuando llegue ese momento veré cómo se soluciona.

¿Ha cumplido un sueño?
Sí. Yo espero que todavía me queden sueños por cumplir.

¿De qué manera surgió esta nueva experiencia?
Surgió de la mano de Carmen Ruiz-Mingorance que también es la directora del grupo de teatro de ONCE Jacaranda11. Ella, con La Bohemia, tenía el proyecto de hacer las visitas teatralizadas de la Casa Museo de Frasquita Alba, que es el verdadero nombre de Bernarda Alba. Directamente, me lo propuso y contó conmigo para alguno de los personajes. En un principio, iba a estar de cover, de suplente, de uno de los personajes, de La Poncia, que es el mismo que yo hago también en Jacaranda11 con el montaje que tenemos de ‘El____ La Bernarda’ y esa fue la entrada.

¿Qué es un cover?
Para el mismo personaje suele haber varias actrices. Está la actriz principal, que es su personaje, y un sustituto. El cover es el sustituto. Te tienes que preparar el personaje exactamente igual por si a esa persona le ocurre algo. Soy primera actriz como Angustias, pero he funcionado como cover de Martirio, de Poncia.

¿Cómo despertó el ‘gusanillo’ por las artes escénicas?
Lo tengo desde pequeña. Sobre todo, desde la adolescencia siempre decía que quería estudiar Arte Dramático. Como eso siempre estaba ahí, en el momento que tuve la oportunidad arranqué a hacer teatro en Cádiz, con el grupo Orozú de la ONCE, del que guardo con mucho cariño muy buenos recuerdos. Con ellos estuve unos diez años. Luego lo dejé durante siete años y, en el momento que volví a Granada, retomé mi formación en la Escuela Escénica . Sin olvidarme de que tengo un trabajo dentro de ONCE y tengo que compatibilizarlo todo.

¿Una persona ciega o con discapacidad visual grave puede dedicarse a la interpretación de forma profesional?
Hombre, claro que sí. Lo estamos demostrando, desde hace un montón de años, dentro del movimiento teatral de ONCE. No es cuestión de profesional o no profesional. Dentro del movimiento teatral ONCE que se denomina amateur, también hay mucha profesionalidad y buenos profesionales porque se trata de hacer un buen trabajo. Eso es lo profesional: tomártelo en serio y hacer un trabajo digno.

¿Qué proyectos se le ponen por delante ahora que pertenece, aparte de Jacaranda 11, a la compañía profesional La Bohemia?

Ahora mismo estoy con mucha ilusión con el proyecto de la Bohemia y las visitas teatralizadas de la Casa de Bernarda Alba en Valderrubio, en la propia casa donde ellas vivieron y en la que pisaron ese mismo suelo, que están teniendo una acogida extraordinaria de público. Con Jacaranda11, estrenamos el próximo 8 de junio en CajaGranada nuestro último trabajo, ‘Celestina, Molin Rouge’, que estoy segura que va a sorprender al gran público uy que va a ser otro gran éxito, y con el otro grupo en el que también estoy, que se llama Teatreves Teatro, seguimos llevando en cartel ‘Las Troyanas’ y estamos preparando una obra de Ionesco, aunque no tiene todavía fecha de estreno.

¿Ha sido un reto, para usted y sus compañeras de Jacaranda11, interpretar ‘La casa de Bernarda Alba’ en clave de humor?

Sí, ha sido un reto. Ha sido un reto y, además, muy divertido en sí el trabajo. Ha sido muy complicado, pero tenemos una gran directora que nos ha marcado mucho el trabajo actoral de personajes, de composición, de expresión corporal, de giros a la hora de decir una frase. No hemos cambiado nada del texto. El texto es puramente ‘La casa de Bernarda alba’, sin quitarle comas ni puntos. Pero el giro a la hora de matizarlo con la voz, de las ironías… sí que ha sido complicado, pero muy divertido.

«El teatro es la oportunidad de, aun siendo adulta, seguir jugando como niños”

Mónica Madrid junto al pozo que inspirara a Lorca en su Bernarda

Mónica Madrid junto al pozo que inspirara a Lorca en su Bernarda

Ha recibido varios premios. ¿Hay alguno que le haya hecho una ilusión especial?
Todos, porque nos han dado premio como grupo y también me han dado algún reconocimiento personal que también me ha hecho mucha ilusión, con el personaje de La Poncia. Y el de ‘Helena de Troya‘ fue, la verdad, toda una sorpresa y una gran satisfacción.

¿La Bienal de Teatro de la ONCE les ha supuesto una recompensa al trabajo que han llevado a cabo durante los últimos dos años?
Si, si, sin duda. Participar en la Bienal de la ONCE siempre es un premio y nos permite compartir y conocer lo que hacen otros grupos y siempre es una responsabilidad acudir a esta cita en nombre de Andalucía.

Muchas actrices se han sumado a campañas contra el acoso sexual como #Meto. ¿Destapar esta situación es clave para el fortalecimiento del papel en esta profesión?
Por supuesto que sí. Yo no he experimentado eso dentro del mundo del teatro, pero entiendo que esta profesión y todas tienen que estar libre de acoso y abuso.

Los directores buscan un cierto estereotipo de mujer y, a pesar de la edad, parecen predominar ciertas apariencias físicas. ¿Hay mucho machismo todavía en la interpretación?
Sí. Yo no lo estoy experimentando en primera persona porque tengo una directora que es mujer, feminista y tiene las ideas muy claras. Carmen Ruiz-Migorance trabaja y lucha muchísimo, precisamente, por visualizar todo lo contrario, por empoderar a la mujer y que las cosas sean equilibradas, justas e igualitarias. Lo que si percibo en otros contextos es que todavía quedan muchos resquicios de machismo en la sociedad. Ojalá llegue un día en el que todos seamos iguales y nos veamos, ya no como hombres y mujeres, sino como seres iguales y con virtudes que suman y que no restan.

¿Cómo animaría a las personas ciegas o con discapacidad visual grave a introducirse en el mundo de la interpretación?
Las animaría por muchísimos motivos. Es un arte que complementa, suma en muchas facetas de nuestra vida y, como discapacitados visuales, también porque trabajas la mejora de la movilidad, pierdes el miedo a espacios desconocidos, con lo que se gana en autonomía para poder movernos en nuestro día a día y cuando salimos a la calle. Trabajas la escucha con el resto de tus compañeras. Trabajas en equipo. Aprendes a sumar y que tanto lo que hace uno como lo que hace otro suma para que el trabajo conjunto se vea bonito y brillante. Es espectacular en todo. Te ríes. Te diviertes. Sueltas muchos de los miedos que tenemos y te dejas ir. Sueltas tabús que tenemos porque rompes con una cierta rigidez a nivel personal y con los patrones estrictos que nos quieren inculcar sobre lo que está bien y lo que está mal. Es trabajar y romper con todo eso para encontrarte contigo mismo. Siempre digo que, para mí, y mira que me lo tomo en serio, el teatro es tener la oportunidad de, aun siendo adulta, poder seguir jugando como niños.

Teatreves Teatro, La Bohemia, Jacaranda11… ¿Le queda tiempo libre fuera del teatro y el trabajo?
No mucha (risas). Estoy muy dedicada ahora mismo a esto y no salgo apenas con las amigas. Las veo más bien poco. También voy haciendo amistades día a día dentro de mis grupos, con lo cual las relaciones sociales las trabajo también con ellas y salimos de la Casa de Bernarda y en el bar de enfrente nos tomamos la Coca-Cola y la hora de risas y de divertirnos. Estoy restando tiempo a la familia y a las amistades. Sí.